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viernes, 23 de marzo de 2018
Crítica social y ciencia ficción
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La Ciencia Ficción
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El Eternauta.
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domingo, 18 de marzo de 2018
Lo fantástico en Cortázar
Conferencia dictada por Julio Cortázar en la Universidad Católica Andrés Bello en 1982.
Yo he sido siempre y primordialmente considerado como un prosista. La poesía es un poco mi juego secreto, la guardo casi enteramente para mí y me conmueve que esta noche dos personas diferentes hayan aludido a lo que yo he podido hacer en el campo de la poesía. (...) he pensado que me gustaría hablarles concretamente de literatura, de una forma de literatura: el cuento fantástico.
Yo he escrito una cantidad probablemente excesiva de cuentos, de los cuales la inmensa mayoría son cuentos de tipo fantástico. El problema, como siempre, está en saber qué es lo fantástico. Es inútil ir al diccionario, yo no me molestaría en hacerlo, habrá una definición, que será aparentemente impecable, pero una vez que la hayamos leído los elementos imponderables de lo fantástico, tanto en la literatura como en la realidad, se escaparán de esa definición.
Ya no sé quién dijo, una vez, hablando de la posible definición de la poesía, que la poesía es eso que se queda afuera, cuando hemos terminado de definir la poesía. Creo que esa misma definición podría aplicarse a lo fantástico, de modo que, en vez de buscar una definición preceptiva de lo que es lo fantástico, en la literatura o fuera de ella, yo pienso que es mejor que cada uno de ustedes, como lo hago yo mismo, consulte su propio mundo interior, sus propias vivencias, y se plantee personalmente el problema de esas situaciones, de esas irrupciones, de esas llamadas coincidencias en que de golpe nuestra inteligencia y nuestra sensibilidad tienen la impresión de que las leyes, a que obedecemos habitualmente, no se cumplen del todo o se están cumpliendo de una manera parcial, o están dando su lugar a una excepción.
Ese sentimiento de lo fantástico, como me gusta llamarle, porque creo que es sobre todo un sentimiento e incluso un poco visceral, ese sentimiento me acompaña a mí desde el comienzo de mi vida, desde muy pequeño, antes, mucho antes de comenzar a escribir, me negué a aceptar la realidad tal como pretendían imponérmela y explicármela mis padres y mis maestros. Yo vi siempre el mundo de una manera distinta, sentí siempre, que entre dos cosas que parecen perfectamente delimitadas y separadas, hay intersticios por los cuales, para mí al menos, pasaba, se colaba, un elemento, que no podía explicarse con leyes, que no podía explicarse con lógica, que no podía explicarse con la inteligencia razonante.
Ese sentimiento, que creo que se refleja en la mayoría de mis cuentos, podríamos calificarlo de extrañamiento; en cualquier momento les puede suceder a ustedes, les habrá sucedido, a mí me sucede todo el tiempo, en cualquier momento que podemos calificar de prosaico, en la cama, en el ómnibus, bajo la ducha, hablando, caminando o leyendo, hay como pequeños paréntesis en esa realidad y es por ahí, donde una sensibilidad preparada a ese tipo de experiencias siente la presencia de algo diferente, siente, en otras palabras, lo que podemos llamar lo fantástico. Eso no es ninguna cosa excepcional, para gente dotada de sensibilidad para lo fantástico, ese sentimiento, ese extrañamiento, está ahí, a cada paso, vuelvo a decirlo, en cualquier momento y consiste sobre todo en el hecho de que las pautas de la lógica, de la causalidad del tiempo, del espacio, todo lo que nuestra inteligencia acepta desde Aristóteles como inamovible, seguro y tranquilizado se ve bruscamente sacudido, como conmovido, por una especie de, de viento interior, que los desplaza y que los hace cambiar.
Un gran poeta francés de comienzos de este siglo, Alfred Jarry, el autor de tantas novelas y poemas muy hermosos, dijo una vez, que lo que a él le interesaba verdaderamente no eran las leyes, sino las excepciones de las leyes; cuando había una excepción, para él había una realidad misteriosa y fantástica que valía la pena explorar, y toda su obra, toda su poesía, todo su trabajo interior, estuvo siempre encaminado a buscar, no las tres cosas legisladas por la lógica aristotélica, sino las excepciones por las cuales podía pasar, podía colarse lo misterioso, lo fantástico, y todo eso no crean ustedes que tiene nada de sobrenatural, de mágico, o de esotérico; insisto en que por el contrario, ese sentimiento es tan natural para algunas personas, en este caso pienso en mí mismo o pienso en Jarry a quien acabo de citar, y pienso en general en todos los poetas; ese sentimiento de estar inmerso en un misterio continuo, del cual el mundo que estamos viviendo en este instante es solamente una parte, ese sentimiento no tiene nada de sobrenatural, ni nada de extraordinario, precisamente cuando se lo acepta como lo he hecho yo, con humildad, con naturalidad, es entonces cuando se lo capta, se lo recibe multiplicadamente cada vez con más fuerza; yo diría, aunque esto pueda escandalizar a espíritus positivos o positivistas, yo diría que disciplinas como la ciencia o como la filosofía están en los umbrales de la explicación de la realidad, pero no han explicado toda la realidad, a medida que se avanza en el campo filosófico o en el científico, los misterios se van multiplicando, en nuestra vida interior es exactamente lo mismo.
Si quieren un ejemplo para salir un poco de este terreno un tanto abstracto, piensen solamente en eso que utilizamos continuamente y que es nuestra memoria. Cualquier tratado de psicología nos va a dar una definición de la memoria, nos va a dar las leyes de la memoria, nos va a dar los mecanismos de funcionamiento de la memoria. Y bien, yo sostengo que la memoria es uno de esos umbrales frente a los cuales se detiene la ciencia, porque no puede explicar su misterio esencial, esa memoria que nos define como hombres, porque sin ella seríamos como plantas o piedras; en primer lugar, no sé si alguna vez se les ocurrió pensarlo, pero esa memoria es doble; tenemos dos memorias, una que es activa, de la cual podemos servirnos en cualquier circunstancia práctica y otra que es una memoria pasiva, que hace lo que le da la gana: sobre la cual no tenemos ningún control.
Jorge Luis Borges escribió un cuento que se llama “Funes el memorioso”, es un cuento fantástico, en el sentido de que el personaje Funes, a diferencia de todos nosotros, es un hombre que posee una memoria que no ha olvidado nada, y cada vez que Funes ha mirado un árbol a lo largo de su vida, su memoria ha guardado el recuerdo de cada una de las hojas de ese árbol, de cada una de las irisaciones de las gotas de agua en el mar, la acumulación de todas las sensaciones y de todas las experiencias de la vida están presentes en la memoria de ese hombre. Curiosamente en nuestro caso es posible, es posible que todos nosotros seamos como Funes, pero esa acumulación en la memoria de todas nuestras experiencias pertenecen a la memoria pasiva, y esa memoria solamente nos entrega lo que ella quiere.
Para completar el ejemplo si cualquiera de ustedes piensa en el número de teléfono de su casa, su memoria activa le da ese número, nadie lo ha olvidado, pero si en este momento, a los que de ustedes les guste la música de cámara, les pregunto cómo es el tema del andante del cuarteto 427 de Mozart, es evidente que, a menos de ser un músico profesional, ninguno de ustedes ni yo podemos silbar ese tema y, sin embargo, si nos gusta la música y conocemos la obra de Mozart, bastará que alguien ponga el disco con ese cuarteto y apenas surja el tema nuestra memoria lo continuará. Comprenderemos en ese instante que lo conocíamos, conocemos ese tema porque lo hemos escuchado muchas veces, pero activamente, positivamente, no podemos extraerlo de ese fondo, donde quizá como Funes, tenemos guardado todo lo que hemos visto, oído, vivido.
Lo fantástico y lo misterioso no son solamente las grandes imaginaciones del cine, de la literatura, los cuentos y las novelas. Está presente en nosotros mismos, en eso que es nuestra psiquis y que ni la ciencia, ni la filosofía consiguen explicar más que de una manera primaria y rudimentaria.
Ahora bien, si de ahí, ya en una forma un poco más concreta, nos pasamos a la literatura, yo creo que ustedes están en general de acuerdo que el cuento, como género literario, es un poco la casa, la habitación de lo fantástico. Hay novelas con elementos fantásticos, pero son siempre un tanto subsidiarios, el cuento en cambio, como un fenómeno bastante inexplicable, en todo caso para mí, le ofrece una casa a lo fantástico; lo fantástico encuentra la posibilidad de instalarse en un cuento y eso quedó demostrado para siempre en la obra de un hombre que es el creador del cuento moderno y que se llamó Edgar Allan Poe.
A partir del día en que Poe escribió la serie genial de su cuento fantástico, esa casa de lo fantástico, que es el cuento, se multiplicó en las literaturas de todo el mundo y además sucedió una cosa muy curiosa y es que América Latina, que no parecía particularmente preparada para el cuento fantástico, ha resultado ser una de las zonas culturales del planeta, donde el cuento fantástico ha alcanzado sus exponentes, algunos de sus exponentes más altos. Piensen, los que se preocupan en especial de literatura, piensen en el panorama de un país como Francia, Italia o España, el cuento fantástico no existe o existe muy poco y no interesa, ni a autores, ni a lectores; mientras que, en América Latina, sobre todo en algunos países del cono sur: en el Uruguay , en la Argentina... ha habido esa presencia de lo fantástico que los escritores han traducido a través del cuento. Cómo es posible que en un plazo de treinta años el Uruguay y la Argentina hayan dado tres de los mayores cuentistas de literatura fantástica de la literatura moderna. Estoy naturalmente citando a Horacio Quiroga, a Jorge Luis Borges y al uruguayo Felisberto Hernández, todavía, injustamente, mucho menos conocido.
En la literatura lo fantástico encuentra su vehículo y su casa natural en el cuento y entonces, a mí personalmente no me sorprende, que habiendo vivido siempre con la sensación de que entre lo fantástico y lo real no había límites precisos, cuando empecé a escribir cuentos ellos fueran de una manera casi natural, yo diría casi fatal, cuentos fantásticos.
(...) Elijo para demostrar lo fantástico uno de mis cuentos, La noche boca arriba, y cuya historia, resumida muy sintéticamente, es la de un hombre que sale de su casa en la ciudad de París, una mañana, en una motocicleta y va a su trabajo, observando, mientras conduce su moto, los altos edificios de concreto, las casas, los semáforos y en un momento dado equivoca una luz de semáforo y tiene un accidente y se destroza un brazo, pierde el sentido y al salir del desmayo, lo han llevado al hospital, lo han vendado y está en una cama, ese hombre tiene fiebre y tiene tiempo, tendrá mucho tiempo, muchas semanas para pensar, está en un estado de sopor, como consecuencia del accidente y de los medicamentos que le han dado; entonces se adormece y tiene un sueño; sueña curiosamente que es un indio mexicano de la época de los aztecas, que está perdido entre las ciénagas y se siente perseguido por una tribu enemiga, justamente los aztecas que practicaban aquello que se llamaba la guerra florida y que consistía en capturar enemigos para sacrificarlos en el altar de los dioses.
Todos hemos tenido y tenemos pesadillas así. Siente que los enemigos se acercan en la noche y en el momento de la máxima angustia se despierta y se encuentra en su cama de hospital y respira entonces aliviado, porque comprende que ha estado soñando, pero en el momento en que se duerme la pesadilla continúa, como pasa a veces y entonces, aunque él huye y lucha es finalmente capturado por sus enemigos, que lo atan y lo arrastran hacia la gran pirámide, en lo alto de la cual están ardiendo las hogueras del sacrificio y lo está esperando el sacerdote con el puñal de piedra para abrirle el pecho y quitarle el corazón. Mientras lo suben por la escalera, en esa última desesperación, el hombre hace un esfuerzo por evitar la pesadilla, por despertarse y lo consigue; vuelve a despertarse otra vez en su cama de hospital, pero la impresión de la pesadilla ha sido tan intensa, tan fuerte y el sopor que lo envuelve es tan grande, que poco a poco, a pesar de que él quisiera quedarse del lado de la vigilia, del lado de la seguridad, se hunde nuevamente en la pesadilla y siente que nada ha cambiado. En el minuto final tiene la revelación. Eso no era una pesadilla, eso era la realidad; el verdadero sueño era el otro. Él era un pobre indio, que soñó con una extraña, impensable ciudad de edificios de concreto, de luces que no eran antorchas, y de un extraño vehículo, misterioso, en el cual se desplazaba, por una calle.
Si les he contado muy mal este cuento es porque me parece que refleja suficientemente la inversión de valores, la polarización de valores, que tiene para mí lo fantástico y, quisiera decirles además, que esta noción de lo fantástico no se da solamente en la literatura, sino que se proyecta de una manera perfectamente natural en mi vida propia.
Terminaré este pequeño recuento de anécdotas con algo que me ha sucedido hace aproximadamente un año. Ocho años atrás escribí un cuento fantástico que se llama “Instrucciones para John Howell”, no les voy a contar el cuento; la situación central es la de un hombre que va al teatro y asiste al primer acto de una comedia, más o menos banal, que no le interesa demasiado; en el intervalo entre el primero y el segundo acto dos personas lo invitan a seguirlos y lo llevan a los camerinos, y antes de que él pueda darse cuenta de lo que está sucediendo, le ponen una peluca, le ponen unos anteojos y le dicen que en el segundo acto él va a representar el papel del actor que había visto antes y que se llama John Howell en la pieza.
“Usted será John Howell”. Él quiere protestar y preguntar qué clase de broma estúpida es esa, pero se da cuenta en el momento de que hay una amenaza latente, de que si él se resiste puede pasarle algo muy grave, pueden matarlo. Antes de darse cuenta de nada escucha que le dicen “salga a escena, improvise, haga lo que quiera, el juego es así”, y lo empujan y él se encuentra ante el público... No les voy a contar el final del cuento, que es fantástico, pero sí lo que sucedió después.
El año pasado recibí desde Nueva York una carta firmada por una persona que se llama John Howell. Esa persona me decía lo siguiente: “Yo me llamo John Howell, soy un estudiante de la universidad de Columbia, y me ha sucedido esto; yo había leído varios libros suyos, que me habían gustado, que me habían interesado, a tal punto que estuve en París hace dos años y por timidez no me animé a buscarlo y hablar con usted. En el hotel escribí un cuento en el cual usted es el protagonista, es decir que, como París me ha gustado mucho, y usted vive en París, me pareció un homenaje, una prueba de amistad, aunque no nos conociéramos, hacerlo intervenir a usted como personaje. Luego, volví a N.Y, me encontré con un amigo que tiene un conjunto de teatro de aficionados y me invitó a participar en una representación; yo no soy actor, decía John, y no tenía muchas ganas de hacer eso, pero mi amigo insistió porque había otro actor enfermo. Insistió y entonces yo me aprendí el papel en dos o tres días y me divertí bastante. En ese momento entré en una librería y encontré un libro de cuentos suyos donde había un cuento que se llamaba “Instrucciones para John Howell”. ¿Cómo puede usted explicarme esto, agregaba, cómo es posible que usted haya escrito un cuento sobre alguien que se llama John Howell, que también entra de alguna manera un poco forzado en el teatro, y yo, John Howell, he escrito en París un cuento sobre alguien que se llama Julio Cortázar.
Yo los dejo a ustedes con esta pequeña apertura, sobre el misterio y lo fantástico, para que cada uno apele a su propia imaginación y a su propia reflexión y desde luego, a partir de este minuto estoy dispuesto a dialogar y a contestar, como pueda, las preguntas que me hagan.
FIN
Pu
Las leyendas de Bécquer
El reino de este mundo.
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Introducción al cuento fantástico.
Hola a tod@s:
Como ya habrán podido ver a partir de los videos, existe en la base de todo cuento fantástico un elemento primordial que es la vacilación entre una explicación natural o una explicación sobrenatural de los acontecimientos. La incertidumbre que cunde entre los personajes y en el lector mismo respecto a la factibilidad de los hechos, situados súbitamente frente a lo inexplicable, esto es lo que otorga al cuento fantástico su carácter de tal. La incredulidad absoluta del hecho acaecido o la fe absoluta en él dejaría desvirtuada toda explicación fantástica.
Con respecto a la posición del lector, este se convierte muchas veces en un personaje más que, poseído por los sentimientos de temor o terror, asiste junto a los demás personajes a la ruptura del orden establecido. Esta irrupción de lo inexplicable en su mundo cotidiano sólo se justifica por las características específicas de este tipo de cuento.
Sobre el tema podemos decir que,algunos temas muy frecuentados por la literatura fantástica son, entre otros, el hombre lobo; el vampiro; el pacto con el demonio; el alma en pena que exige para su reposo el cumplimiento de una determinada acción; la muerte personificada que aparece en medio de los vivos, la detención y repetición del tiempo
Diferencia con el cuento maravilloso.
En el cuento maravilloso la vacilación ante la realidad de un hecho no existe, ya que las leyes de la naturaleza son otras. Los elementos sobrenaturales no provocan ninguna reacción particular ni en los personajes ni en el lector. No hay exigencia por parte de éste sobre la explicación de los hechos sucedidos y no se pretende una solución razonable. El lector y el autor aceptan de antemano la vigencia de una ficción.
Modelo de análisis literario.
Para analizar los cuentos, emplearemos un modelo básico como el siguiente, que puedes tomar de guía y desarrollar cada una de las categorías enunciadas; la idea es hacer un análisis creativo dentro de los límites que el propio texto ofrece, es decir todo lo que se te ocurra debe estar fundamentado en el texto leído:
Datos externos: autor.
Datos internos: título, género, tema, subtemas, estructura, espacio, tiempo, personajes, estilo, perspectiva del narrador. Juicio valorativo.
Con respecto a la posición del lector, este se convierte muchas veces en un personaje más que, poseído por los sentimientos de temor o terror, asiste junto a los demás personajes a la ruptura del orden establecido. Esta irrupción de lo inexplicable en su mundo cotidiano sólo se justifica por las características específicas de este tipo de cuento.
Sobre el tema podemos decir que,algunos temas muy frecuentados por la literatura fantástica son, entre otros, el hombre lobo; el vampiro; el pacto con el demonio; el alma en pena que exige para su reposo el cumplimiento de una determinada acción; la muerte personificada que aparece en medio de los vivos, la detención y repetición del tiempo
Diferencia con el cuento maravilloso.
En el cuento maravilloso la vacilación ante la realidad de un hecho no existe, ya que las leyes de la naturaleza son otras. Los elementos sobrenaturales no provocan ninguna reacción particular ni en los personajes ni en el lector. No hay exigencia por parte de éste sobre la explicación de los hechos sucedidos y no se pretende una solución razonable. El lector y el autor aceptan de antemano la vigencia de una ficción.
Modelo de análisis literario.
Para analizar los cuentos, emplearemos un modelo básico como el siguiente, que puedes tomar de guía y desarrollar cada una de las categorías enunciadas; la idea es hacer un análisis creativo dentro de los límites que el propio texto ofrece, es decir todo lo que se te ocurra debe estar fundamentado en el texto leído:
Datos externos: autor.
Datos internos: título, género, tema, subtemas, estructura, espacio, tiempo, personajes, estilo, perspectiva del narrador. Juicio valorativo.
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sábado, 17 de marzo de 2018
El cuento fantástico.
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Las leyendas de Bécquer.
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viernes, 16 de marzo de 2018
Programa de Literatura 5° año.
Unidad I: La cosmovisión fantástica
Del Romanticismo al Realismo español. La literatura fantástica. Bécquer, el posromanticismo y la literatura fantástica. El narrador. Distancia narrativa. Perspectiva: punto de vista narrativo, voz y focalización. La literatura fantástica. El cuento corto.
Lecturas:
Las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer. Antología de la literatura fantástica de Silvina Ocampo, Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares.
Textos académicos: El prólogo.
Unidad II : La ciencia ficción en la literatura argentina
La ciencia ficción. La ciencia ficción en la Argentina. la construcción de mundos y las hipótesis científicas. El uso del tiempo y el espacio en la ciencia ficción. El lugar del héroe en la literatura. La construcción del héroe colectivo. La realidad como construcción. Los viajes en el tiempo: La utopía.
Lecturas:
“El árbol de la buena muerte”, de Germán Oesterheld.“ La invención de Morel” de Adolfo Bioy Casares.
Textos académicos: La monografía.
Unidad III:
La cosmovisión maravillosa y el Realismo mágico.
El boom latinoamericano. La cosmovisión maravillosa. El Realismo mágico. Gabriel García Márquez y el Realismo mágico. Las catálisis. Los indicios y los informantes. La novela latinoamericana.
Lecturas:.
El reino de este mundo de alejo Carpentier.
La increíble y triste historia de la Cándida Eréndira y su abuela desalmada de Gabriel García Márquez.
Textos académicos: El abstract.
Unidad IV:
La cosmovisión realista y el realismo.
El Barroco. Los comienzos de la novela. La novela moderna. La literatura realista. El Naturalismo. La novela picaresca.
Lecturas:
La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, anónimo. “Conejo”, de Abelardo Castillo.
Textos académicos: Análisis y producción de reseña literaria.
Unidad V:
La literatura, el poder y la política
Orígenes de la literatura nacional. La literatura y la realidad. El Romanticismo rioplatense. El narrador de “El Matadero”. La literatura y la política. El teatro y el compromiso. El esquema actancial. El texto dramático y el texto espectacular. La estructura externa del texto dramático. El conflicto dramático.
Lecturas:
“El Matadero”, de Esteban Echeverría.”Babilonia, una noche entre criados” de E.S Discépolo.
Textos académicos: El ensayo.
Unidad VI:
La literatura, el periodismo y la historia
La difusión de la cultura nacional. El non fiction. Las voces del relato. El periodismo y la denuncia social. El tiempo en el relato: orden y duración. La novela histórica argentina. El narrador investigador. La crónica periodística. El mundo narrado y el mundo comentado.
Lecturas:
“Esa mujer”, de Rodolfo Walsh.
Textos académicos: El informe de lectura.
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miércoles, 14 de marzo de 2018
Bienvenida.
Estimados Estudiantes:
El equipo Directivo de la Escuela Secundaria n°3 "Profesor Francisco Javier Salustio", les da la bienvenida a este espacio alternativo de aprendizaje. En él encontrarán una forma de aprender y acreditar los aprendizajes a partir de la integración curricular de las TIC.
Los profesores subirán al blog los proyectos interdisciplinarios, en los cuáles les señalarán cuál es el producto final de dicho proyecto,cuáles son los aprendizajes y destrezas que se esperan estimular,cuáles serán los criterios a partir de los cuales serán evaluados; qué actividades deberán realizar y cuáles son las lecturas necesarias que deberán llevar a cabo a fin de resolver lo que el proyecto proponga.
Cada proyecto incluirá entre tres y cinco asignaturas y la evaluación será situada, es decir en una instancia presencial acordada , se reunirán con los docentes a cargo del proyecto y un miembro del equipo directivo y allí participarán de una instancia de metacognición, que no significa, ni más ni menos, que hablar, contar cómo ha sido su propio proceso de aprendizaje, qué han aprendido y en qué medida, cómo, etc. Esta instancia será de acreditación de los aprendizajes.
Podrán acceder a este espacio aquellos alumnos que por causas de enfermedades, accidentes, o situaciones personales no puedan por algún tiempo prolongado asistir a clases.
En el equipo directivo de la escuela secundaria N°3 de Quilmes nos basamos en un modelo centrado en «aprender por saber hacer» a partir del desarrollo de proyectos individuales o grupales, según las necesidades de los estudiantes. Las competencias que queremos que desarrollen nuestros alumnos, buscan individualizar o personalizar la educación, permitiendo que cada alumno siga su propio ritmo, de manera que vaya adquiriendo los conocimientos mediante las actividades prácticas y sus propias experiencias.
En este espacio virtual los estudios no se dividen en cursos y asignaturas, sino que se centran en el desarrollo de proyectos, una metodología que nos permite ofrecer una respuesta a las diferentes necesidades de nuestros estudiantes. Estudiar por proyectos no supone tener otros contenidos curriculares, ya que son los mismos que para todas las escuelas; la diferencia es que los contenidos se consumen (y se aprenden) de forma distinta. El aprendizaje se centra en el alumno, que se convierte en el gran protagonista, aunque el profesor también tiene mucho peso en el desarrollo de los estudios, puesto que se encarga de adaptar los contenidos, actividades y otros materiales a las necesidades e inquietudes de los estudiantes y la evaluación se centra en los aprendizajes.
En la metodología de aprendizaje por proyectos se tienen en cuenta las inteligencias múltiples, que sostienen que todo ser humano tiene ocho inteligencias, el trabajo colaborativo y, por supuesto, se integran los recursos tecnológicos más avanzados (dispositivos digitales, espacios virtuales,etc.), para cumplir con este fin. Queremos utilizar las metodologías más innovadoras para que saques el mayor partido de esta instancia de formación.
Estamos para garantizar tu derecho a una educación de calidad, para tender puentes, para que te sientas seguro y puedas soñar un futuro.
De esta forma te damos la bienvenida a nuestra escuela secundaria virtual. BIENVENIDO.
Equipo Directivo.
E.E.S.N°3 Quilmes.
"Prof. Francisco J Salustio".
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